El Moll de costa se ha convertido en un largo paseo con amplias aceras y un carril bici. Las obras, que también han reducido a dos los carriles para vehículos, han costado más de 1,4 millones de euros, financiado por la Autoritat Portuària. El salto cualitativo de la zona no estará completo hasta que no se entierre la vía del tren y se libere la fachada marítima de la ciudad.
El Moll de Costa del Puerto de Tarragona ya tiene nada que ver con el que diseñó el arquitecto Saturnino Bellido a finales del siglo XIX. La ampliación que se lleva realizando en el puerto desde hace años ha permitido que el tráfico terrestre de mercancías ya no tenga que pasar por el Moll de Costa, dando así paso a un nuevo espacio para el disfrute de la ciudad. Los cuatros carriles para vehículos se ha reducido en dos y las minúsculas aceras tienen ahora 3,60 metros de ancho. El nuevo paseo también cuenta con un carril para ciclistas y patinadores de cuatro metros de ancho.
Las obras de remodelación del Moll de Costa empezaron el pasado enero y ayer fueron inauguradas por diversas autoridades como el presidente del puerto de Tarragona, Josep Antoni Burgasé, el alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros y el secretario para la Movilidad del Departamento de Política Territorial y Obras Públicas de la Generalitat, Manel Nadal.
La remodelación incluye también la instalación de un nuevo sistema de alumbrado y la pavimentación de los dos carriles de circulación. Las obras han comportado la renovación de todos los servicios, como la red de agua potable, el alcantarillado, fibra óptica y electricidad.
fuente/cope.es